Interesante mirada de una migrante de la India
sobre la distintas "prácticas" de yoga con las cuales se encuentra en
Estados Unidos: el yoga del chocolate, el yoga del amor, yoga desnudos,
rock-and-roll yoga... y otros tipo de ofertas extravagantes asociadas al yoga.
Me hace acordar de un párrafo de uno de mis
textos de estudio: "Considerado en la perspectiva general de la evolución
de la humanidad a través de milenios, el acontecimiento capital del siglo XX no
será, sin duda, ni el perfeccionamiento de los ordenadores, ni la automatización,
ni tan sólo el descubrimiento de la fusión atómica, porque estos avances, por
revolucionarios que sean, no modifican sino el medio en el que el hombre
evoluciona, no su ser mismo. El avance capital bien podría ser el
redescubrimiento del yoga y su difusión explosiva a escala planetaria". Y
agrega que: "la ocasión única que nuestro siglo ofrece al yoga representa
para él la prueba más temible: corre el riesgo de ser desvirtuado y desfigurado
para siempre" (Perfecciono mi Yoga, André Van Lysabeth).
“Hay
tantos yoga cuantos países y culturas”, dice el Bhagavad Gita. Y está bien
traer y anclar esta tradición milenaria a la vida presente: sin desvirtuarla de
todas maneras. Lo positivo de nuestro mundo es la difusión que está teniendo la
práctica. De ahí tenemos un buen punto de partida para no perder adentro
nuestro las antiguas enseñanzas.
Buena lectura!
Commenti
Posta un commento