Gracias: ¿Por qué lo decimos al finalizar la práctica?



En la tradición en la cual me formé, finalizamos la práctica de yoga compartiendo las “gracias”.

Primero es el o la instructora que da las gracias a quienes han tomado la práctica: agradece de esta forma su presencia y la oportunidad que tuvo de dirigir la práctica. Agradece también la tradición que se transmite desde hace milenios y todo lo que aprende cada día estando al frente del grupo.

Luego los practicantes responden agradeciendo - al instructor y a ellos mimos - por el hecho de estar caminando en un proceso de crecimiento.

A la base del agradecimiento está antes que nada la conciencia de que todos y todas tenemos adentro un “maestro”, un “guía”: por esta razón nos agradecemos recíprocamente.

Agradecemos también al cuerpo en cada una de sus partes: por aceptar el desafío de estar en la práctica. Y a nuestras almas, por sus búsquedas.

Dando las gracias, cultivamos nuestra capacidad de estar agradecidos y agradecidas por lo que nos pasa y a expresar la gratitud. También nos predisponemos a recibir, confiamos y nos abrimos a la experiencia de ser tocados por la gracia y por el amor.

Así que ¡gracias por estar en Ánima Yoga y enriquecer mi camino personal!

(Imagen: pintura de Amy Tanathorn)

Commenti