El sábado 3 de Octubre tuvimos nuestro primer taller de
profundización de la práctica en Ánima Yoga. Una tarde de inmersión en
una tradición milenaria que, a través de la historia, llegó a nuestras
vidas.
Profundizar nuestra manera de estar en yoga no quiere decir “perfeccionar-nos”, porqué en yoga no buscamos la perfección. Al contrario buscamos deconstruir modelos de vida y esquemas de pensamientos que nos alejan de nosotros mismos: de lo que somos, sentimos y necesitamos.
La práctica de yoga no es sólo técnica. Aunque el Hata Yoga se sustancie principalmente de una secuencia de posturas físicas, con pautas de respiración dirigida y de concentración, no se trata de ejercicio corporal nada más.
Profundizar mi yoga y tu yoga quiere decir ser más concientes de lo que la práctica genera en nosotros. Recibir las instrucciones con una percepción que va más allá del territorio de la comprensión mental: es decir pasarlas por el corazón y el alma y por esta vía sentirnos siempre más cerca de nosotros mismos.
Cuando llevamos la práctica a nuestro día a día, estamos profundizando. Cuando nos tomamos unos minutos de atención plena al despertar, estamos profundizando. Cuando en el caos de un día normal de vida-trabajo paramos para disfrutar de respiraciones profundas o de alguna asana, estamos profundizando.
Si todo eso comienza a pasar, es porqué la práctica ya es reconocida por el cuerpo y la mente como una necesidad y una buena amiga.
Yoga es atención plena frente a la vida y hacia lo que somos; es una manera nueva de vivir, de encontrarnos y de relacionarnos con los demás.
En eso estamos y de eso se trata el camino que compartimos en Ánima Yoga: por eso hablo de profundizar “mi” práctica y “tu” practica. Porque somos tu y yo; y nos acompañamos por este sendero de autoconocimiento, creciendo juntos/as.
¡OM Shanti, Gracias!
Profundizar nuestra manera de estar en yoga no quiere decir “perfeccionar-nos”, porqué en yoga no buscamos la perfección. Al contrario buscamos deconstruir modelos de vida y esquemas de pensamientos que nos alejan de nosotros mismos: de lo que somos, sentimos y necesitamos.
La práctica de yoga no es sólo técnica. Aunque el Hata Yoga se sustancie principalmente de una secuencia de posturas físicas, con pautas de respiración dirigida y de concentración, no se trata de ejercicio corporal nada más.
Profundizar mi yoga y tu yoga quiere decir ser más concientes de lo que la práctica genera en nosotros. Recibir las instrucciones con una percepción que va más allá del territorio de la comprensión mental: es decir pasarlas por el corazón y el alma y por esta vía sentirnos siempre más cerca de nosotros mismos.
Cuando llevamos la práctica a nuestro día a día, estamos profundizando. Cuando nos tomamos unos minutos de atención plena al despertar, estamos profundizando. Cuando en el caos de un día normal de vida-trabajo paramos para disfrutar de respiraciones profundas o de alguna asana, estamos profundizando.
Si todo eso comienza a pasar, es porqué la práctica ya es reconocida por el cuerpo y la mente como una necesidad y una buena amiga.
Yoga es atención plena frente a la vida y hacia lo que somos; es una manera nueva de vivir, de encontrarnos y de relacionarnos con los demás.
En eso estamos y de eso se trata el camino que compartimos en Ánima Yoga: por eso hablo de profundizar “mi” práctica y “tu” practica. Porque somos tu y yo; y nos acompañamos por este sendero de autoconocimiento, creciendo juntos/as.
¡OM Shanti, Gracias!

Commenti
Posta un commento