Cuando te sientas a meditar, estás caminando hacia tu maestro (o maestra) interior.
Es una experiencia distinta a la que transitamos en la práctica grupal del hatha yoga, aunque sea parte del mismo camino. Y es una dimensión que llega muy hondo.
Si no has comenzado, animate a dar un paso más. Estableces un horario del día que te quede más cómodo y instala tu práctica de meditación como un ritual cotidiano.
Commenti
Posta un commento