Una de los caminos que el yoga te propone consiste en revisar tus hábitos
para identificar lo que ya no te sirve, lo que aprendiste por qué sí y que de
pronto hoy ya no te hace bien.
<<Repite un acto y tendrás un hábito, repite un hábito y
tendrás una costumbre, repite una costumbre y tendrás un carácter, repite un
carácter y tendrás un destino>>, decía Swami Sivananda.
La práctica nos muestra que nuestra cotidianidad está plagada
de hábitos que ya no nos son necesarios y que –aun así- consideramos
inseparables. Y que soltar hábitos que hemos identificado como dañinos es posible.
Estos días se me ocurría una reflexión sobre un hábito sencillo que
consideré durante años inseparable de mi cotidianidad: tomar café, y más de lo recomendado
por salud y bienestar.
De buena italiana lo amo y en ciertas épocas se afirmó en mí la percepción que
pudiera ser un sostén en momentos cuando presentía precisar atención puesta en
el momento presente. Por ejemplo a la hora de entrar a una larga reunión de
trabajo: y más si en un día frío de invierno. A medida que lo fui visualizando,
me di cuenta que asociaba una situación de atención y responsabilidad con
fuerza y energía. Como si yo ya no fuera energía y como si no estuviera allí en
ese puesto de trabajo por lo que soy y lo que doy. Es decir: como si precisaras
algo más que mi proprio ser para estar allí.
En los últimos meses he optado por reducir la cantidad de café que tomo a
diario. Entonces para engañarme un poco al comienzo elegí entrar a las
reuniones con una taza de manzanilla. Puede comprobar entonces que no precisaba más energía.
Cuando resolvemos de-construir hábitos aprendidos que ya no nos sirven, es justamente
cuando comenzamos a visualizar las falsas verdades que sostenían. ¿Porqué
estamos pensando permanentemente de precisar “energía”? ¿Cuántas de las actividades
físicas que realizamos o de los alimentos o suplementos que consumimos tienen
en nuestra percepción la finalidad de aumentar nuestra energía? ¿Porqué
sentimos de no tener suficiente energía? ¿Para qué debe ser suficiente nuestra
energía?
De lo que nos habla Sivananda es del camino hacia nuestra propia verdad
interior, hacia nuestros deseos y nuestras posibilidades. De la decisión de
animarnos a “ser nosotros/as mismos/as”, a cuestionar lo aprendido, a de-construir
y despejar todas aquellas capas de estructura aprendidas que nos permiten visualizarnos
en transparencia y claridad. Y también nos habla de la confianza, de que sí: ¡vamos
a poder!

Commenti
Posta un commento